Mi fragmento preferido de "El reino de este mundo". Alejo Carpentier.
“..el hombre nunca sabe para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse tareas. En el Reino de los Cielos no hay grandeza que consquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de este Mundo”.
Entre este texto y la canción de Zeca Pagodinho me debatía hoy montado en la guagua que más vueltas da por las frías calles de esta ciudad. Las palabras de Zeca, no las puedo assinar embaixo al 100%, pero ciertamente no le falta un poco de razón.
Na vida coisa mais feia: gente que vive chorando de barriga cheia.
0 comentarios:
Publicar un comentario