jueves 11 de agosto de 2011

Desempolvando citas: Enrique Loynaz

Antes de tener un chisme electrónico para leer libros yo solía anotar pacientemente en un cuadernillo las líneas más lúcidas de los libros que me caían en las manos, esos párrafos que uno siente que no quisiera olvidar nunca. En estos días estaba removiendo papeles viejos y he encontrado este viejo cuaderno con algunas de las frases que marcaron más hondamente mi experiencia lectora.

En este post les traigo un poema del poco conocido poeta Enrique Loynaz, que transcribí completo a mi cuaderno cuando lo leí. Fue quizás el primer poema abiertamente homosexual que cayó en mis manos de muchacho oculto y discreto:


Has llegado cuando estaba en el remanso.

Has llegado cuando estaba en el remanso...
Cuando habíame dormido
y estaba soñando un sueño
muy tenue, como de niño.

Has llegado demasiado
tarde. Así te esperé un siglo
y otro siglo sin hallarte.

Yo tenía un infinito
cansancio de estar tan solo:
Llamé, y no oíste mis gritos.
Busqué, y no pude encontrarte
porque andabas escondido
sutilmente...

Es demasiado
tarde: Ahora amo el vacío
de mi vida y el secreto
de mi sueño, tan sencillo.

Ya no quiero tus tesoros,
ya no quiero de tus vinos.

¡Demasiado tarde! Ahora
voy a ser para mí mismo
y tendría mucho miedo
siguiendo junto contigo.

Tú, que sabes la miseria
que me doblega y has visto
mis heridas, sé piadoso:
¡sigue adelante y solo, tu camino!


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